Alzándose orgullosamente sobre una roca golpeada por las olas, la alta silueta del Castillo Real de Collioure destaca en el azul del cielo mediterráneo. Desde el año 672, sigue vigilando el puertecito catalán, desafiando los siglos.
Durante los siglos XIII y XVI, alberga la residencia de los Reyes de Mallorca, soberanos de un efímero pero brillante reino del Mediterráneo durante la Edad Media.
A partir del siglo XVI, los reyes de España, y luego de Francia, rehabilitan el palacio de verano como plaza fuerte.
En el siglo XX, una última rehabilitación después de siete siglos de obras, convertirá la ciudadela en un lugar de retención para los republicanos españoles.
Fuente de inspiración para los pintores (Matisse y Derain lo dieron a conocer en el mundo entero), se ha convertido hoy en día en un lugar dedicado al arte, que acoge numerosas exposiciones (especialmente Le Patrimoine Maritime -El Patrimonio Marítimo-, una exposición permanente), conciertos y espectáculos.
Nuestros reporteros MelarGO! se han acercado hasta la cima de la montaña sagrada de los catalanes, el Canigó, en vísperas a la noche de San Juan. También descubren la red catalana de las fortalezas de Vauban.
LaVanguardia.com - Programa MelarGO! - Autors: Ivan Comas i Patrícia Pérez