Perpignan es una ciudad con el corazón en el Sur, que habla con un marcado acento y que mira hacia España y Oriente. Una ciudad orgullosa de su pasado y optimista ante el futuro.
Plátanos y palmeras conviven a lo largo de las anchas avenidas soleadas. A su sombra, las esculturas femeninas de Maillol, desnudas y orgullosas, bailan en el interior de un patio o en alguna pequeña plaza animada con una fuente de mármol.
El majestuoso esplendor de los Reyes de Mallorca domina las callejuelas populares con sus tenderetes de especias, fruta o pescado, de miles de sabores y aromas procedentes de todo el mundo.
La historia está presente en cada rincón, en los conventos y museos, en las capillas y procesiones. La vida late al ritmo de una sardana, una melodía de jazz, un acorde de rock, la guitarra explosiva de un gitano, o una melopea árabe que se escapa por una ventana.
En Perpignan el presente es vivir aquí y allí, el ayer y el mañana.
Descubra el encanto de sus calles, plazas, rincones y edificios