Verdadero paraíso para los amantes de la naturaleza, ya sean simples observadores o paseantes solitarios o en familia, pescadores o excursionistas experimentados, el lago de Bouillouses y sus alrededores (paraje natural protegido desde el 24 de junio de 1976) constituyen una de las más hermosas reservas naturales de los Pirineos Orientales.
Durante el verano, el acceso al paraje de Bouillouses está regulado.